viernes, 20 de enero de 2017

ARRIVAL De Denis Villeneuve

La nueva película del canadiense Denis Villeneuve quien viene ganando acelerado prestigio gracias a cintas como Incendies, Enemy, Prisioneros y Sicario, se apunta como un relato puro de ciencia ficción en el mejor sentido del genero, aquí no hay aliens que matan gente, rayos laser, persecuciones, explosiones, el desafío va directamente al intelecto del espectador quien como también ocurrió en Enemy lucirá perdido y desconcertado y tendrá que hacer una segunda revisión de la misma para su mejor entendimiento, aunque de antemano se sabe que las primeras victimas en quedar fuera de sitio con lo que expone la cinta son las audiencias que están totalmente domesticadas e hipnotizadas por el cine simplista y meramente comercial, Villeneuve a pesar de contar con mas recursos a la hora de traernos este Arrival se niega a despojarse de su vena de realizador autor, esa independencia es lo que le ha dado la fama de ahora pertenecer a la elite de luminarios directores y tener mas autonomía y poder a la hora de escoger sus proyectos.


 Arrival es una película compleja y para tratar de guiarlos sin dar spoilers contundentes es engañosa en su forma narrativa, comienza haciéndole pensar al espectador que esta observando situaciones ocurridas en el pasado, a medida que avanza y sobre todo después de haber transcurrido la primera mitad se va quebrando la definición del tiempo a la cual estamos la mayoría asociados, Arrival aborda el concepto del tiempo como dimensión física, nosotros solo conocemos y percibimos tres dimensiones físicas: ancho, profundidad y altura, el tiempo es otra cosa, de este sólo podemos interactuar con el presente, esa es nuestra realidad, es aquí donde se marca la diferencia entre los humanos y los extraterrestres llamados heptápodos, ellos perciben las dimensiones de otra manera, en ellos el tiempo tiene un significado demasiado diferente y nos contactan por que saben que dentro de 3.000 años necesitarán a los humanos y a la Tierra, el porque no se explica y tal vez no es necesario, lo importante es como los científicos de los diferentes puntos en donde aparecen las naves por imposición tratan desesperadamente de establecer un lenguaje, un rápido puente de comunicación para entender el propósito de los repentinos y "peligrosos" visitantes, pero los países involucrados autoproclamados potencias son incapaces de ponerse de acuerdo, viven en el mismo planeta y los muros culturales, los miedos y las ideas preconcebidas se imponen, si ellos que viven en la misma nave espacial que gravita alrededor del sol no logran compenetrarse es lógico que malinterpreten las intenciones de los extraterrestres y lleven al mundo al punto de una hecatombe nuclear.

La lingüística cobra gran importancia en esta historia donde una espectacular Amy Adams como una doctora experta en lenguajes se enfrenta a tratar descifrar un lenguaje y signos muy complejos que irán saliendo de las peculiares sesiones del grupo científico con los enigmáticos visitantes, quienes nos traen un regalo en este presente  y que los gobiernos malinterpretan como un arma, lo que nos traen y descubre la doctora es que hay otra forma percibir la dimensión temporal de manera física.

Todo lo expuesto es difícil de entender hasta el último momento en donde el espectador entra en conciencia de que la secuencia temporal lineal que se le había expuesto no es tal.

De nuevo Villeneuve nos trae otra pieza de culto que pasara a formar parte ahora de los clásicos de la ciencia ficción y lo más importante es que lo logro a su manera y con sus propios códigos, sin venderse a la comercialidad dominante y persistente de este tiempo presente.

VALORACIÓN: 8.5 / 10 



alf.cols@gmail.com / @cinealfred

miércoles, 18 de enero de 2017

LA LA LAND De Damien Chazelle


Ya a estas alturas mi persona con tan solo visionar los primeros 15 minutos del metraje de una película logra hacerse una idea de hacia donde van los tiros, en La La Land los disparos aciertan todos en el blanco y estamos hablando solo de los primeros 15 minutos, su escena de apertura con un numero musical situado en un embotellamiento en una autopista, coreografiada con una temible precisión y una espectacular toma continua (sin cortes) que se coloca a la par de las hazañas de los bailarines que desfilan en todo el numero nos van ubicando en el contexto hermosamente nostálgico del cual va a estar provisto esta maravillosa obra del séptimo arte.   

Damien Chazelle ya demostró sus dotes como director con la impecable y nominada al Oscar Whiplash, ahora por tercera vez el jazz hace acto de presencia en este musical que homenajea a la edad de oro del cine Hollywoodense y que decreta que este tipo de cine ya no se hace, si vemos otra obra de la misma envergadura pudiera ser dentro de 10 o 15 años. Chazelle nos contagia su amor por el jazz y los musicales y lo hace a través de la parejita Gosling-Stone, la cual desprende una química espectacular que se apodera de la audiencia como un espíritu que toma posesión de un cuerpo, en este caso al poseído no le queda mas que rendirse y disfrutar a plenitud y sin reservas de esta mágica película que deseara que no se acabe, porque una vez que lo haga y vuelva a la realidad el sentimiento de añoranza sera incontrolable, las imágenes se quedaran por días grabadas en el consciente y subconsciente, de eso se trata el cine, del poder que tiene de hacernos viajar por otros mundos, otras realidades y creérnoslas, ese es el triunfo de toda obra cinematográfica y esta lo logra con creces.     
    

Chazelle expone una historia muy sencilla, chico conoce chica, se enamoran, ella es aspirante a actriz, el es un pianista de jazz frustrado cuyo sueño es montar su propio club para interpretar y rendir culto al genero musical en su forma mas pura, por supuesto tendrán obstáculos y difíciles decisiones que tomar en pro de alcanzar sus sueños, aquí no hay nada que no halla antes sido contado, pero la forma, el empaque que utiliza Chazelle para presentar esta simple historia es supremo, la fotografía, los escenarios, el vestuario, la edición, todo esta planificado y eficazmente elaborado hasta en el mas mínimo detalle, ahora solo resta sumarle las soberbias interpretaciones de Ryan Gosling y Emma Stone que sin duda dan lo mejor de si mismos, otorgando una eficaz naturalidad en sus respectivos roles haciéndolos inolvidables.             

La gran estrella del film como dije antes es la nostalgia, Chazelle hace un manifiesto para todas las generaciones de lo que esta perdiendo el cine, su capacidad de innovar y sorprender pero sobre todo la llama de la magia que venia implícita en el llamado séptimo arte y que por momentos pareciera que esta apagándose, de pronto aparece Chazelle y nos dice que no todo esta perdido, de que a pesar que la gente ya no acuda a las salas de cine como lo hacia antes (hecho que se refleja en el cierre del teatro en donde la pareja vio Rebelde Sin Causa) y que ahora veamos películas en archivos comprimidos a través de una computadora, todavía hay gente como el que creen en el poder del cine, por ello se asegura de hacer una película que debe ser vista solo en la gran pantalla, en otro sitio no seria lo mismo, se asegura de indicarnos en su apertura que es una función en CinemaScope y nos amplia las imágenes que a continuación se apoderaran de nosotros y de las cuales los únicos que tendrán inmunidad frente a ellas son aquellos que no conocen el verdadero concepto de lo que es el cine y sobretodo el musical, para ellos mi mas sentido pésame, no tienen ni idea de lo que se pierden.              
VALORACIÓN 10/10



alf.cols@gmail.com / @cinealfred

MOONLIGHT De Barry Jenkins


Definir cual es la mejor película de cada año es una tarea difícil, lo ideal es ver el mayor numero de películas a nivel mundial y de allí establecer una media, es casi imposible para un ser humano visionar todas las cintas que se producen en esos escasos 12 meses, al menos que la única actividad asignada y pagada consista en ver solo películas todos los días, de allí que las grandes premiaciones se vuelvan sectorizadas, no podemos dejar por fuera la influencia que ejerce en estas escogencias  las barreras culturales y las limitaciones provenientes del idioma o mejor dicho de la lingüística, sin dejar de un lado inclusive factores políticos.

Cannes, El Oso De Berlin, El festival de Venecia, Los Cesars Franceses, Los Goyas Españoles, los Bafta Británicos y los Oscars Estadounidenses por nombrar algunas reconocidas ceremonias en donde se premian lo mejor de la cinematografía se encargan de establecer de modo particular que es lo que anualmente consideraran sobresaliente (con aciertos y desaciertos), algunos apuntan a un radar mas internacional, otros se sustentan mayoritariamente en lo local, hago este especie de prologo de manera de contextualizar la proclamación de una gran parte de los críticos estadounidenses quienes colocan a Moonlight como la mejor cinta del 2016, posición de la cual difiero pero reconociendo los valores cinematográficos que tiene la película y que son indiscutibles.

Moonlight es la historia de un hombre afroamericano (como son catalogados en estados unidos) dividida en tres partes: niñez, adolescencia y adultez, la trama nos ubica en la asoleada florida y sigue la vida de este solitario hombre de color de tendencia gay en su búsqueda de identidad en un entorno implacable, donde el acoso y la burla de sus compañeros de escuela se convierte en una constante en su infancia y que continua ya de adolescente. Si bien es cierto que la propuesta esta muy bien dirigida y los tres actores que interpretan las diferentes etapas del sujeto son sobresalientes y muy convincentes, hay algunos cabos sueltos que tal vez detectemos aquellos que nos estamos sujetos a la idiosincrasia o entorno social y político estadounidense.

En la etapa de infante titulada Little no se sustenta cuales son las razones por la cual el niño es victima de los abusos de sus compañeros, solamente se menciona la posibilidad de que el sea gay en una conversación con el traficante protector el cual se alza como figura paterna en contraposición a la madre drogadicta y abusiva del niño, en ese bloque la única escena cercana a lo sexual es cuando los niños se encierran en el baño a medirse los penes, pero esa conducta no puede ser tomada como homosexual, desde mi perspectiva ya en su arranque dejando a un lado el origen y entorno empobrecido del muchacho se ve algo forzado la situación de bullying a Little por una inclinación homosexual que no le es expuesta o sugerida de alguna forma al espectador a nivel de la conducta del personaje, apartando que los niños todavía a esa edad no discrepan correctamente en que es ser homosexual y heterosexual, eso se da es ya en la adolescencia y recordemos dos cosas: la frase ojos que no ven, corazón que no siente y esto se aplica al publico hetero que no es para nada homofobico, lo otro se sustenta en que si la cinta esta dirigida solo a un publico homosexual entonces basta con solo mencionar de palabra la condición sexual del niño para que este grupo y mas si ha vivido algo parecido a lo que se expone se conecte y se identifique con el pero no por razones emanadas de la cinta, es por las suyas, las de ese target en particular.                         


El bloque adolescente titulado Chiron es el mejor logrado, aquí vemos a un flacucho con cara de tonto que ahora si en una particular escena manifiesta su inclinación al homosexualismo, el acoso si cobra sentido y esta justificado haciendo que el espectador sin importar su condición sexual se identifique y se solidarice con el vía crucis de Chiron, el cual se revela de manera contundente a su opresor, aquí cabe mencionar algo muy importante, el acto de revelarse conlleva a una catarsis, el que se revela a partir de ese momento sufre una metamorfosis, no hay vuelta atrás, esto es muy importante para el desarrollo posterior del personaje en términos del siguiente segmento. 

Black es el tercer y ultimo bloque del relato, el hombre ahora es ya adulto, su fisionomía física ha cambiado, luce atlético, musculoso y ha seguido los pasos de su tutor narco de la infancia, es aquí donde se da el rencuentro de Black con su amigo de la infancia y único referente homosexual de su vida Kevin, ese encuentro en el cafetin donde Kevin trabaja de mesonero es representado por un notable trabajo de dirección en esta larga escena llena de una apacible tensión latente entre ambos personajes, cuyo conmovedor desenlace se da en la casa de Kevin bajo una confesión de Black que de primera entrada por lo bien escrita y bien actuada que esta calza pero que al terminar entramos en conciencia de algo: un ser humano que se ha dedicado a esculpir su cuerpo para crearse un alter ego, convertido en un especie de adonis con el agregado de ser ahora un exitoso narco de barrio y que viste a lo Gangsta, resulta que sigue teniendo grandes problemas de autovaloración y de represión sexual en este milenio, ¿De donde saco la determinación y la fortaleza para llegar a donde llego?, me perdonan pero el perfil no me encaja y cuidado con enfatizar la lastima y la debilidad en un tema de índole gay, la homosexualidad no es sinónimo de lastima o debilidad y en este aspecto creo que ya en el final de la cinta su director abusa tal vez de manera no consciente un poco de ello.

Lo que me preocupa de Moonlight que repito esta muy bien dirigida y actuada es que si su sobrevaloracion se debe a una posición post Obama y al escarnio que sufrió el año pasado los Oscars al tildarseles de racistas por no a juro nominar a actores de color, que de paso pregunto: ¿Y los actores latinos, árabes e indígenas no tienen también derecho?, estoy muy de acuerdo en la diversidad que debe existir en la meca cinematográfica pero esta debe darse por méritos, esfuerzo y valores artísticos, no por condicionamientos raciales, por que eso deja una brecha de duda en que si Moonlight se gana los máximos premios y vence a películas que es obvio que están en un nivel superior esto no se de por los valores de la misma si no por un criterio meramente político para bajar de perfil las controversias y asperezas, y eso definitivamente para nada puede catalogarse de arte.                        
VALORACIÓN  7.5 / 10 



alf.cols@gmail.com  / @cinealfred

miércoles, 4 de enero de 2017

NOCTURNAL ANIMALS (Animales nocturnos) De Tom Ford




Segunda película de Tom Ford después de su bien recibida A Single Man, Animales Nocturnos establece dos relatos: uno entre el lector y la obra escrita y el otro el del efecto que este produce en el personaje sumergido en la lectura de la novela por lo que el espectador presencia un relato de ficción dentro de otro relato de ficción, quedando este atrapado en ambos de ellos por lo contundentes y envolventes que son.
Susan Morrow (Amy Adams) de familia pudiente trabaja como directora de una galería de Los Ángeles, Susan quien esta casada por segunda vez un fin de semana mientras su marido está de viaje por negocios recibe un paquete que contiene la primera novela de su exmarido Edward Sheffield (Jake Gyllenhaal), a través de una nota Edward le pide  que lea la novela y así ponerse en contacto con él para que le de su impresión sobre la misma, Edward estará unos días en la ciudad  y piensa dedicarle la novela ya que ella ha sido fuente de inspiración para la misma, el espectador comparte la intimidad de Susan mientras lee la narración cruel, violenta y visceral, la cual la atrapa por estar llena de metáforas en torno a sus vivencias como pareja y hace que empiece a revivir su pasado, la vida que tuvo con Edward  y comience a cuestionarse su presente y futuro. 

Tom Ford con gran tino retrata una critica a la sociedad burguesa actual estancada y presa del consumismo, así como el cascaron vacio en el cual se ha convertido el arte al estar controlado y manejado caprichosamente por elites con fines meramente comerciales o de ocupar su excesivo tiempo de ocio en una actividad que les de algo de credibilidad, de allí la no direccionalidad y la falta de una brújula de Susan como directora de la galería, actividad la cual se muestra a lo largo de la cinta que sirve como tapadera para el vacio inmenso que lleva escondido y que se va revelando mediante la catarsis que produce en ella la novela, el espectador va descubriendo a una Susan insomne, casi una zombi y llena de remordimientos e insatisfacción asumida por las erradas decisiones que tomo basadas en su entorno social y familiar y no ancladas en sus reales anhelos.




Tom Ford quien viene del mundo del diseño se convierte aquí en un especie de Visconti estadounidense a la hora de criticar con mano firme la hipocresía, la doble moral, la obsesión por la estetica y la apariencia que caracteriza a nuestra contemporánea sociedad pero sobre todo a la burguesía, a la cual el director italiano Visconti dedico gran parte de su filmografía a escarbar y exponer sus frivolidades y defectos.

El relato novelesco introducido a través del montaje paralelo y que se convierte en ficción dentro de la ficción esta espléndidamente dirigido con un brutal Aaron Taylor-Johnson como el pueblerino villano sociópata y de nuevo un correcto Michael Shannon que da vida a un desconcertante detective en busca de justicia ajena.

La venganza de Edward hacia Susan queda plasmada a través de la novela, dejando sentado que muchas veces las injusticias y los revés se transforman en motores para hacer mas fuerte a los seres humanos y así sacar a la palestra lo mejor de sus habilidades, eso es lo que Susan no vio en Edward en su momento y que ahora reconoce demasiado tarde. 


VALORACION 8.5 / 10

alf.cols@gmail.com / @cinealfred

martes, 3 de enero de 2017

THE CHILDHOOD OF A LEADER (La Infancia De Un Lider) De Brady Corbet



Sobresaliente primer largometraje del actor americano Brady Corbet en su debut como director, la trama se centra en una de las condicionantes que pueden determinar en el desarrollo de la infancia la orientación de un niño ya en la adultez hacia las ideas totalitaristas, en otras palabras presenciamos la niñez de un ser que se convertirá en un dictador, aunque Corbert ubica su historia entre la primera y segunda guerra mundial y utiliza imágenes de archivo históricas para contextualizarnos el relato que presenciamos es ficticio aunque se alimenta lógicamente del nazismo y el fascismo europeo, inclusive ya en su final no utiliza el conocido símbolo del régimen alemán liderado por Hitler, este es sustituido por un tigre, de modo que Corbert deja sentado que estamos ante una historia que no ocurrió, mas si explora y utiliza muchos elementos históricos para asociarlos hábilmente a su relato.

El drama es representado como una cinta de terror y misterio, con una fotografía tétrica y opaca que sirve como una capsula de tiempo para llevarnos al momento de lo expuesto por Corbert, la excelente partitura musical del film esta llena de fanfarrias desesperantes y angustiantes las cuales ponen alerta al espectador de que algo malo esta por venir, así la historia funciona como una versión mas terrenal y realista de La Profecía (1976), con la diferencia en que aquella nos hablaba del hijo de Satanás mientras esta nos retrata un niño normal y mortal como el resto de nosotros pero que vive en un sitio determinado, en el momento y entorno familiar justos lo cual terminara provocando un giro en la historia de la humanidad.
Corbert realiza su anatomía de cómo se fabrica un líder y dictador y establece que esta predisposición se desarrolla durante la infancia, en el seno de un hogar de una familia euro-americana que viaja al Viejo Continente con el fin de que el patriarca familiar participe activamente en las negociaciones y elaboración del Tratado de Versalles de 1919, aquí Corbert destaca los inmensos errores que se cometieron en la elaboración de este tratado y que termino en unas bestiales sanciones económicas hacia Alemania y que desemboco en hambre y desempleo, el perfecto caldo de cultivo para el surgimiento de un dictador mesiánico de ideas extremistas.

Un padre prácticamente ausente mientras realiza su trabajo en París y una esposa que a toda costa intenta darle a su hijo único Prescott una educación muy de elites, de una estricta disciplina severa, típica de las familias burguesas de la época, se van olvidando según las costumbres de lo mas importante: afecto y cariño, prácticamente no abrazan ni demuestran de manera efectiva amor por el niño, las dos figuras afectivas en la trama son la institutriz de Francés y la criada pueblerina que luego es despedida y apartada del infante con el fin de que no le hiciese sombra a la madre  y no desafiara los mas absurdos castigos tales como no darle de comer al niño.

La propuesta que nos muestra unas casas burguesas amplias pero al mismo tiempo asfixiantes dignas de las mejores película de terror se divide en tres actos que exponen los tres ataques de ira que harán que el niño pase de ser victima de una relación violenta entre el y sus padres a la posición del pequeño tirano que se revela abiertamente y de manera abrupta en un claro desafío a la autoridad impuesta.
La cinta cierra con broche de oro y es donde Corbert utiliza su cámara más angustiante y casi nos aturde con una fanfarria infernal que anuncia el auge del líder-dictador, quien se abre paso por una multitud ignorante e idiotizada la cual lo clama como si se tratase del mismo Jesucristo en persona, aunque lo único reprochable y no muy entendible es el que el líder no se asemeja a su padre si no al amigo de este salido de la franquicia vampiresca de Twilight.      

VALORACION 8.5 / 10  
alf.cols@gamil.com / @cinealfred
          

lunes, 2 de enero de 2017

AMERICAN HONEY De Andrea Arnold





En la misma línea de su anterior trabajo Fish Tank (ganadora del Bafta) ahora Andrea Arnold traslada su análisis de la juventud pobre británica a suelo estadounidense, este es un road trip crudo y realista que presenta a una juventud norteamericana sin dirección, que vive por vivir y en donde el fin justifica los medios en pro de la supervivencia, aquí Star (Saha Lane) abandona a su disfuncional familia y se une a un grupo de jóvenes que van puerta en puerta vendiendo suscripciones para revistas, este grupo es liderado por una implacable patriarca igual de joven que ellos pero con un determinante liderazgo y inequívoco sentido de la malicia, su perrito faldero es Jake (Shia Labeouf) quien es el que anima a Star a formar parte del grupo y con la cual tendrá un peculiar romance.

La cámara casi en tono documentalista sigue de cerca a esta juventud empobrecida al mismo tiempo que muestra ese lado estadounidense que casi no se ve en el cine de factura comercial: miseria e ignorancia, posiblemente la herencia de una nación entregada al ultra liberalismo y que estos jóvenes que aquí se reflejan mas allá de mejorar su situación económica entran en un estado total de conformismo y así nos sumergimos en este viaje en un asiento trasero de una camioneta que va de hotel a hotel y de ciudad en ciudad, mientras el espectador es colocado acertadamente como uno mas del grupo con cierta subjetividad, este casi puede percibir los olores del mal aseo de los chicos o de la marihuana que fuman a diestra y siniestra además de entonar con ellos las canciones mayoritariamente de hip hop que van escuchando en sus viajes y que se transforman en la banda sonora de sus vidas.
Andrea Arnold no se anda con rodeos y a pesar de la algo depresiva atmosfera que se percibe en la cinta nunca cae en el fatalismo, es mas, le inyecta una gran dosis de optimismo a la trama gracias a unos personajes que llegan al corazón con un clima de romance y sensualidad impregnado en todo el metraje y que recae en la pareja Star-Jake, los cuales desbordan un enorme carisma y química, este pequeño romance esta desprovisto de todo tipo de clichés y sentimentalismos, es realista como la vida misma y tal vez este sea el máximo logro de lo concebido por su directora.

Shia Labeouf a  pesar de sus payasadas como celebridad para llamar la atención y ocupar metraje noticioso aquí como Jake nos da un excelente papel de un vendedor nato, de mucha confianza, pero que a pesar de su poder de seducción y convencimiento posee un lado débil lleno de desamparo y de necesidad de ser amado, su contraparte Sasha Lane como Star se roba en cierta forma la película, siendo este su primer protagónico era obvio que Andrea Arnold seleccionara a una fémina que le diera corazón y sinceridad al personaje, por ultimo hay que destacar a Riley Keough como la intimidante jefa del grupo de chicos, de seguir por esta vía interpretativa no dudamos en que se convierta en una de las mejores actrices de su generación.

American Honey ha sido  por algunos criticada por plantear un viaje sin destino, sin brújula, por no tener una resolución satisfactoria como encontramos en la mayoría de las cintas institucionales, esas voces disidentes tal vez no se han percatado de que esa era  la premisa que quería establecer la directora, una juventud sin rumbo, haciendo cosas carentes de sentido y a la cual no le importa vivir su vida como nómadas en lugares desconocidos y sin ningún tipo de asentamiento, olvídense de cuentos de Cenicienta, aunque también creo que no se percataron del toque de esperanza que da Arnold hacia la conclusión de la cinta, en donde el afecto cobra gran importancia y fuerza a pesar del entorno en que nos toque vivir..

VALORACION  9 / 10

alf.cols@gmail.com / @cinealfred