jueves, 7 de enero de 2016

ROOM (La Habitaciòn) De Lenny Abrahamson




En los primeros 20 minutos de su visionado el espectador luce confuso y en cierta manera desesperado al no saber que hace una joven y su hijo conviviendo en un pequeño cuarto sin contacto con el mundo exterior, su único enlace es un hombre que aparece cada cierto tiempo para traer suministros y tener sexo con la chica mientras su pequeño hijo debe permanecer oculto en un closet, la incertidumbre se va despejando a medida que la trama avanza donde la madre por medio de su hijo planifica la salida del infante de 5 años quien nació dentro del cuarto y solo conoce lo que hay afuera a través de lo que ve en un televisor que poseen a su disposición.
La trama de Room se desarrolla en dos partes: el cautiverio y el angustioso escape del niño para luego una vez madre e hijo afuera se enfrenten a la reinserción en la sociedad, pero sobre todo del niño, el cual ve con asombro el mundo que ha descubierto y que le fue privado desde su nacimiento hasta los 5 años con que cuenta cuando los sucesos han entrado en escena.

Es en este segundo tramo donde se afinca el horizonte de la cinta, el efecto post traumático de ambos, una madre que debe enfrentarse después de 7 años en la oscuridad al inclemente acecho de los medios televisivos que de la tragedia proyectan un verdadero espectáculo de circo con muy mal gusto mientras sus padres se dividen al uno no tener el coraje de aceptar el abominable hecho y sus consecuencias y el otro tratara de hacer lo que este a su alcance para que su hija y su nieto se rencuentren emocionalmente y logren vivir en máxima plenitud de felicidad el tiempo todavía extenso que seguro les depara la vida.




Room es una obra canadiense profundamente humana, muy bien dirigida y magistralmente contada sobre todo desde la óptica del niño, su inocencia depara tensión en su visionado, porque uno sabe lo que esta ocurriendo, pero también uno sabe que el niño solo tiene una percepción intuitiva de la dinámica que se da a su alrededor, al final como la vida misma los episodios traumáticos siempre nos acompañaran pero el tiempo cicatriza y nos hace seguir adelante.                      


VALORACION: 8.5 / 10


alf.cols@gmail.com / @cinealfred

miércoles, 6 de enero de 2016

THE HATEFUL EIGHT (Los Ocho Odiados) De Quentin Tarantino



Promocionada como la octava cinta de Quentin Tarantino cuando realmente es la novena (parece que deja por fuera su colaboracion junto a Robert Rodriguez con Death Proof su largo incluido en Grindhouse), es la segunda incursión en el western del niño travieso de Hollywood. Una de las novedades destacables es la utilización de música original para la película compuesta por Ennio Morricone (El bueno, El Malo y El Feo), del cual Tarantino utilizo en sus previas cintas su música compuesta para otras obras incluyendo las de el legendario Sergio Leone, padre del Western Espagueti e influencia innegable en la excelente Django y ahora en esta muy esperada nueva propuesta tarantinesca como lo es The Hateful Eight o Los Ocho Mas Odiosos que es su titulo escogido traducido al español.

Tarantino escoge filmar en 75mm para obtener una gran vista panorámica aunque todavía no veo la diferencia si lo hubiese hecho en 35mm ya que la mayoría del metraje transcurre dentro de una cabaña apartada en una zona montañosa y gélida, se me hace que Tarantino escoge el 75mm  como una manera mas de rendir homenaje a sus películas que lo influenciaron de niño y que en su momento se estrenaron bajo ese novedoso formato fotográfico.

De nuevo Tarantino repite con un lote de actores que ya han trabajado con el y con los cuales parece que se siente muy cómodo y a decir verdad hasta ahora les ha funcionado muy bien, entre ellos Samuel L Jackson como el mayor Marquis Warren, Kurt Russell  como John The Hangman y el ingles Tim Roth, la novedad actoral recae en Jennifer Jason Leigh, actriz olvidada por la meca del cine y que aquí recupera Tarantino dándole posiblemente su mejor rol como la delincuente Daisy Domergue, Jennifer ya se vaticina como una de las favoritas a competir en la categoría de actriz de reparto por las premiaciones del 2016.




En The Hateful Eight el celebre cineasta y escritor coloca a ocho detestables personajes en una casa de albergue en espera de que una terrible tormenta de nieve pase, las miradas se centran en el caza recompensas John The Hangman (Russell) quien lleva a la horca a la peligrosa Daisy Domergue (Jennifer Leigh) y que cobrara por su entrega la nada despreciable suma de 10.000 dólares, entre los ochos también se encuentran otro caza recompensa y militar retirado, el mayor Marquis Warren (Samuel Jackson) quien también va entregar a dos fugitivos pero ya abatidos y cierra un pacto de ayuda mutua en caso de que los otros cinco desconocidos con los cuales convivirán por algunas horas intenten despojarlos de sus respectivos botines y así cobrar la añorada recompensa.

Tarantino de nuevo segmenta la cinta en seis capítulos y en uno se da el lujo de colocar un narrador en off que contara y guiara al espectador en detalles que no ha podido presenciar ya que la obra en cierto nivel funciona como un especie de relato a lo Agatha Christie en donde todos son sospechosos y se desconoce que motiva a cualquiera de los personajes a desatar el enfrentamiento que vendrá, pero antes Quentin se toma medio metraje de una cinta que abarca casi las tres horas para presentarnos a cada uno de los personajes y armarlos de los potentes y sarcásticos diálogos que solo el sabe concebir y crear un sentimiento de total antipatía por parte del espectador de manera tal que este no se solidarice con ninguno, en una propuesta en donde hay ausencia total de un héroe resulta impredecible saber quien morirá y quien vivirá, este es el plato fuerte que esta vez nos ofrece el elaborado guion de Tarantino.

Pero no se desanimen todavia, a pesar de lo algo lento que para algunos pueda parecer la trama, aquellos que están esperando las sangre, las viseras y la violencia desmedida sello ya de reconocimiento de Quentin no saldrán defraudados, esto cobra elocuente forma hacia la segunda mitad de la propuesta, que se vuelve despiadada y toma las características del western visceral ya presentado por Tarantino en Django.
The Hateful Eight no logra ubicarse como lo mejor de Tarantino pero si posee todas las características que debe tener una buena película.

 VALORACION 8.5 / 10

RANKING TARANTINESCO:   
                                  
9- RESERVOIG DOGS – 1992
8- THE HATEFUL EIGHT - 2015
7- DEATH PROOF - 2007
6- JACKIE BROWN - 1997
5- DJANGO - 2012
4- KILL BILL VOL 2 - 2004
3- KILL BILL VOL 1 - 2003 
2- INGLORIOUS BASTARDS - 2009
1- PULP FICTION - 1994
 



alf.cols@gmail.com / @cinealfred

martes, 5 de enero de 2016

THE REVENANT (El Renacido) De Alejandro Iñarritu


A tan solo un año de haber arrasado en los Oscars con Birdman, el hijo prodigio de Méjico, Alejandro Iñarritu, regresa con una cinta que no solo no dejara indiferente a nadie si no que lo consagra ya definitivamente como uno de los cineastas mas importantes a escala mundial de este nuevo milenio. Con tan solo visionar los trepidantes primeros 30 minutos de The Revenant entramos en nocion de estar ante una superproducción impresionante donde la cinematografía y el hábil manejo de la cámara se convierten en las estrellas de una propuesta que desde ya pasa a los anaqueles del cine mundial como uno de los mejores relatos presenciados por los espectadores del séptimo arte. 

Esta muy nombrada palabrita “arte” aquí cobra un significado trascendental en un relato planificado y concebido con el mas absoluto cuidado a los detalles y subordinado al cine como forma expresiva  artística, el nivel de perfección es tal que no hay una sola toma ni un solo encuadre en todo el metraje del cual no se pueda extraer un fotograma que sirva como cuadro o poster para ser enmarcado en cualquier lugar donde la fotografía tenga utilidad, no exagero al decir que Iñarritu nos regala una obra maestra indestructible, de esas que se almacenan en la memoria y de allí cuestan que salgan o mejor aun no salgan jamás, The Revenant nos recuerda el poder del cine, su habilidad de cautivarnos y su legado inspirador que nos impulsa a crear en cualquier forma de arte en el cual nos desempeñemos.

Si bien es cierto que lo contado aquí ya ha sido de una u otra manera abordado en otros relatos, The Revenant es un western de supervivencia en donde la venganza es el motor principal que impulsa a su personaje principal a la increíble odisea que vivirá, es allí en esa odisea en donde Iñarritu marca la diferencia, es en la forma innovadora y cautivante con unas tomas con infinita profundidad de campo, ingeniosos planos secuencia que varían en ritmo según la acción que se va presentando y que no persigue a un personaje especifico si no a todo el suceso integrado que se muestra en pantalla, el uso acertado de cámaras digitales con lentes gran angulares y planos contrapicados que prueban que ya se ha alcanzado la textura del rollo fotográfico convencional y que captan la presencia intimidante y majestuosa de toda la naturaleza que sirve de escenario a la historia, específicamente en el apartado visual es donde la cinta se luce y se separa de la mayoría de sus contemporáneas y a gran distancia, ese gran logro técnico es el que nos coloca ante algo que nunca habíamos  visto de esa manera.

Como una de las mejores escenas en la historia del cine quedara el temerario ballet de DiCaprio y su temible oponente Oso, secuencia la cual todavía su realización es mantenida en secreto por Iñarritu con miras a no desprender de alguna forma la magia y el asombro que produce al verla una y otra vez.

En lo actoral y con la memoria fresca en lo que actuaciones masculinas del 2015 se refiere, no encuentro a nadie que le haga sombra a DiCaprio, prácticamente provisto con pocos diálogos el actor-estrella trasmite de una manera sublime la angustia, la impotencia, el desespero, la rabia y el tormento que transitara su personaje a lo largo del metraje, en buena parte a arrastras e incapacitado, el mismísimo DiCaprio en la mayoría de las escenas  se sometió a las inclementes condiciones de las gélidas locaciones, incluyendo bañarse en las heladas aguas en donde se filmo la cinta la cual se repartió entre Canadá y Argentina. Dejar a un lado a Tom Hardy es absolutamente mezquino, la contraparte actoral de DiCaprio se presenta como su reflejo oscuro, Hardy quien es de descendencia Australiana  asume con veracidad el rol de campesino sureño pobre e ignorante y desde su primera aparición logra imprimir la antipatía necesaria para  un caracter cuya maldad surge de la necesidad económica y supervivencia impuesta por los cánones de la época y el entorno que le toco vivir.

Es prácticamente imposible ignorar a Iñarritu y a su equipo en las premiaciones por venir, independientemente de los resultados el realizador se corona de nuevo esta año consecutivamente en una obra maestra de la cual nadie que ame al cine puede darse el lujo de escapar, por eso no otorgo ningún tipo de Spoiler, solo corra a verla.  


VALORACION 10/10





alf.cols@gmail.com / @cinealfred