viernes, 11 de agosto de 2017

RAW (Crudo) De Julia Ducournau




Julia Ducournau es la directora y guionista de Raw, la publicidad de la cinta basada en la polémica ha dado a entender que en diversas proyecciones de la misma supuestamente varias personas sufrieron desmayos, debido en torno al canibalismo, tema que en gran medida aborda la cinta, una vez vista la propuesta encuentro poco creíble estos incidentes en las audiencias en un mundo en donde las redes sociales muestran todo sin ningún tipo de tapujo, además de que el enfoque de la directora sobre el tema está hecho con mucha elegancia, eso si, sin abandonar la atmosfera cruda y de horror que impregna toda esta cinta difícil de encasillar dentro del arquetipo del relato de terror.   

Justine es una joven promedio, la vecina de al lado y que sigue una tradición extraña vegetariana arraigada en su familia, de allí su inclinación por los estudios veterinarios y la ferviente defensa del derecho de los animales. Sin embargo, su incursión en el primer año de estudio es alterada por la presión de sus compañeros de años superiores y sus clásicos rituales de iniciación a la nueva camada de novatos, en uno de ellos Justine es obligada a comer carne cruda siendo cohesionada por su propia hermana mayor Alexia, este hecho marcara un despertar sin retorno en una Justine que pasara de la pasividad sexual a la lujuria, del veganismo a la tentación de la carne, hasta llegar al canibalismo.






Uno de los puntos más interesantes de la trama es la relación de las dos hermanas, la mayor se revela a la tradición familiar mientras la menor trata en vano de mantenerse en los paradigmas en los cuales supuestamente se ha sustentado desde su infancia, su hermana se encargara de reforzar el punto de quiebre en Justin en la búsqueda de hacer salir su verdadera naturaleza, por lo tanto aquí el ejercicio fílmico se sustenta en la contra exposición de ambos extremos en pugna y la resultante del tránsito de Justine por los caminos que llevan a los dos lados en conflicto.

Si bien es cierto que existen ciertas secuencias crudas, la realizadora se muestra más interesada en mostrarnos la metamorfosis de Justine, y hay escenas que pueden llegar a ser más impactantes que las pocas donde se expone el canibalismo, así podemos destacar la depilación vaginal a la que se somete Justine o su reacción alérgica en forma de erupción producto de su primera ingestión de carne, lo cual luego desembocara en la irresistible tentación de encontrar suculenta la carne humana.  

Raw mas allá de ser una propuesta de horror inusual, se destaca por estar ausente de villanos o monstros, su núcleo reside en la transición de Justine con la cual el público simpatiza con plena complicidad, no importa lo gore que lleguen a ser algunas escenas, nos identificamos con esa joven en busca de su identidad, todos fuimos adolescentes y veinteañeros y sabemos el conflicto interno que genera el sendero hacia la perdida de la inocencia y la rencarnación en un nuevo ser que abraza su verdadera naturaleza, inclinado en gran medida hacia el cinismo que significa la adultez, porque al final tal vez todos llevamos un caníbal por dentro.   


VALORACION 8 / 10



alf.cols@gmail.com / @cinealfred

jueves, 10 de agosto de 2017

ATOMIC BLONDE (Atomica) De David Leitch




El cine en general pero sobre todo el cine de acción atraviesa un fuerte desgaste unido a una falta de creatividad sorprendente, una y otra vez los mismos clichés sumados a la orgia de efectos por ordenador ya no causan sorpresa e impacto, más específicamente en los seguidores del género, es por eso que algunos cineastas están optando por la simplicidad y el retomar de los códigos de las producciones en mayor medida setenteras en donde la falta de tecnología era suplantada por la acción real elaborada por dobles especializados, pero el público de hoy es muy inteligente e inmediatamente reconoce cuando el actor es suplantado por un doble, esto ha obligado a muchos actores a dar un paso al frente y encarar ellos mismos prácticamente todas las secuencias de acción, incluyendo las que conllevan algún tipo de riesgo.

Charlize Theron después de la cinta ya de culto Mad Max: Fury Road se anota otro punto a favor con Atomic Blonde, adaptación de la novela gráfica de Anthony Johnston y Sam Hart, The Coldest City,  Charlize de nuevo nos presenta una osada heroína transgresora, pero con el ingrediente de estar insertada en el contexto del espionaje internacional, Lorraine Broughton es una agente al servicio del reino unido en un injerto con toques de femme fatale y lo mejor de James Bond, pero sin el aura fantástica que siempre ha llevado este presente, Atomic Blonde se desarrolla  en un contexto más realista y crudo, tomando como escenario la Alemania pre-caída del mítico muro, a través de un interrogatorio realizado por los superiores de Lorraine (John Goodman y Toby Jones), se va armando en retrospectiva un  rompecabezas de los sucesos narrados por ella pero desde su punto de vista, de allí parte la posible manipulación y vuelta de tuercas del relato subjetivo que el espectador presencia.



La ópera prima de David Leitch quien se había hasta ahora desempeñado como coreógrafo de escenas para cintas de acción y que dirigió algunas secuencias de la interesante John Wick, lo expone como un realizador que tiene un perfecto dominio y pleno conocimiento de cada enfoque que nos presenta y una capacidad de armar a la perfección cada impactante combate cuerpo a cuerpo que es el predominante en las secuencias de acción de Atomic Blonde, es aquí donde hay que hacerle un gran reconocimiento a la encantadora  Charlize Theron quien realiza ella misma todos los coreográficos combates (en algunos casos en tomas continuas sin cortes) con una veracidad impresionante, su total compromiso con el personaje y su riguroso entrenamiento para el papel encomendado rindió sus frutos, Lorraine Broughton es uno de los mejores caracteres femeninos de acción llevados al cine, y atención: cuidado si posiblemente sea el mejor.   

Atomic Blonde cuenta con un reparto extraordinario, en el que si bien Charlize Theron domina toda la trama no podemos dejar a un lado el soporte que brinda James McAvoy, quien ya se lució este año en Fragmentado y aquí de nuevo logra un excelente registro dual en su personaje, del cual uno no sabe que esperar. La espectacular ochentera banda sonora compuesta por canciones memorables en su mayoría del pop ingles del momento logran acentuar la atmosfera caótica y peligrosa de un Berlín que acaba siendo un personaje más, anclándose en una acertada colorida fotografía y un logrado diseño de producción.

En lo que va del año Atomic Blonde se perfila como la mejor cinta de acción, aunque todavía  quedan meses por delante y estrenos por venir, sin duda esta quedara como una de las mejores realizaciones del 2017. 

VALORACION. 8/10 


alf.cols@gmail.com / @cinealfred