martes, 28 de noviembre de 2017

LA LIGA DE LA JUSTICIA DE ¿ZACK SNYDER O JOSS WHEDON?



Para esta critica hay una palabra clave que repetiremos varias veces: Enfermedad, ya que precisamente la enfermedad por el dinero de los productores de Liga De La Justicia y altos directivos de la Warner Bros fue lo que llevo al mediocre resultado en el cual se convirtió la muy esperada atracción principal del universo extendido de DC comics: La Liga De La Justicia, y cuyo futuro esta en veremos debido a la fría recepción de la crítica y una taquilla que figura distante de las proyecciones previstas y que ya definitivamente no tiene ningún tipo de asidero para poder competir y menos superar a la supremacía impuesta y bien ganada por los estudios Marvel, hasta ahora la única cinta que parece tener un futuro seguro es Wonder Woman, la cual es el más grande éxito de los universos extendidos de DC Comics.  

El resultado irregular de la Liga De La justicia se debe a la enfermiza fijación de los productores y ejecutivos (que en muchos casos no saben nada de cine) de querer igualar o superar el éxito alcanzado por Marvel con Los Vengadores, tarea titánica ya que el primero es el primero y el impacto de lo primero que es lo novedoso nunca podrá ser repetido, por lo tanto el camino que le quedaba a DC Comics era hacer un producto de alta credibilidad y totalmente diferente a lo expuesto por Marvel, y así lo hizo Zack Snyder en Batman V Superman con todo y sus fallas, cinta la cual fue detestada por muchos por su tono oscuro y en que en su momento este servidor defendió y ahora con mucha más razón sigo defendiendo, de hecho el montaje extendido para DVD es mucho mejor y se llenan huecos argumentales que tenía la versión para cine, se puede entender que el fanático de los comics que es minoría en cuanto a la asistencia de publico a las salas de cine hubiese querido una absurda replica de lo expuesto por Joss Whedon en la excelente Los Vengadores (La Era De Ultron ya presentaba fallas), pero a la final el mundo no acepta imitadores y un comics es un comics y una película es una película, lo que funciona en un comics muchas veces no funciona en el universo cinematográfico, ya que son dos medios muy diferentes, para los que tenemos claro esta premisa compartimos la decisión en su momento de Snyder de llevar el universo extendido de DC Comics hacia un target más adulto y serio de tal forma de desmarcarse de Marvel, aquellos que pedían luz en Batman V Superman y ahora en La Liga De La Justicia, en el fondo inconscientemente o conscientemente lo que quieren es que DC Comics se parezca a Marvel, ahora con La Liga De La justicia lo consiguieron, y el resultado es irregular, ahora los mismos que pedían claridad no les gusta la claridad pero tampoco les gustaba la oscuridad originalmente propuesta, ¿Es que no saben lo que quieren? o se han dado cuenta de que DC Comics no puede ni debe hacer cintas a lo Marvel porque el fracaso está garantizado.




 

La primera metida de pata de los ejecutivos enfermos de dinero de la Warner Bros es sustituir a Zack Snyder por Joss Whedon, Snyder tuvo que abandonar el proyecto por problemas familiares y tenía mucho más del 50 % de la cinta filmada y editada, los estudios se traen a Whedon quien fue el director de las dos cintas de Los Vengadores y le dan carta blanca para que meta mano a diestra y siniestra, Whedon tiene un estilo diferente a Snyder y esa disparidad enorme se ve en esta versión acuchillada por exigencias de los ejecutivos que querían a juro una cinta que no pasara de dos horas, cuando el más grande éxito de DC Comics The Dark Knight en sus tres entregas sobrepasan dicho tiempo ridículamente establecido, ¿Desde cuándo una cinta de más de dos horas no tiene éxito?, el señor de los anillos, King Kong y la ya mencionada trilogía de Batman ¿Qué fueron?, ¿Fracasos de taquilla?, además de ordenarle a Whedon a juro que le metiera humor forzado a lo hecho por Snyder en pro de parecerse más a……….por supuesto a Los Vengadores, ¿Y cual fue el resultado?, ni recaudaron lo que querían sus mentes enfermizas recaudar, y el trabajo no tiene la credibilidad que “aspiraban” alcanzar.

Es lógico que una cinta cuyo montaje original duraba tres horas y que sea mutilada a menos de dos presente las lagunas argumentales que tiene, que sus personajes no estén bien desarrollados y fuera de esto y aquí si tiene responsabilidad Snyder de que nos presente de nuevo (no aprendio de Escuadron Suicida) a un villano pésimo e intrascendente, que no inspira temor como Steppenwolf, ridículamente hecho en su totalidad virtualmente, que prácticamente no exista una escena memorable de acción llevada a cabo por los miembros de la liga, fueron mucho mejor las secuencias de los que tuvieron sus películas individuales, que Aquaman este en casi toda la cinta en tierra cuando su poderío y hazañas provienen del océano y que el cómico forzado Flash luzca un traje que parece que no era para el y que dan ganas de también reírse de él.
Estamos a la espera para ver si los genios de la Warner Bros lanzan la versión extendida la cual debería respetar la visión que Zack Snyder tenia para La Liga De La Justicia, mientras tanto sus futuras cintas están en veremos, yo no creo mucho que algunos de los enfermizos ejecutivos responsables de este desliz aprendan algo de esto, la soberbia es una cosa muy seria, pero a ver si por el lado del dinero que eso si les duele, dejan en el futuro a los autores (director, guionistas) que hagan su trabajo de crear obras y ellos se limiten al suyo, el financiamiento.                

VALORACION 6.5 /10





alf.cols@gmail.com / @cinealfred


martes, 26 de septiembre de 2017

MOTHER (Madre) De Darren Aronofsky




A nuestros recurrentes lectores ya les hemos hablado de la diferencia entre el cine institucional y el cine reflexivo, una vez más se nos presenta un excelente caso de cine reflexivo (radicalmente con sello de autor) en donde lo planteado por el film es incomprendido por una gran masa, mientras una parte de aquella que si logra descifrarla descarga toda su furia ante el atrevimiento y la valentía del autor de hacer una avasallante critica a diferentes tópicos considerados por muchos sagrados e intocables, ese es el riesgo que corre todo aquel que se decide transitar por el camino de hacer cine de autor. No es la primera vez que en las artes esto pasa, podemos mencionar a aquellos que en su momento en el ámbito musical menospreciaron a un Mozart, a un Elvis Presley o a Los Beatles, en la literatura los que se sintieron ofendidos por los tratados del Marqués de Sade y por supuesto el ámbito cinematográfico no escapa de esto, allí está un Orson Wells con su Ciudadano Kane, un Kubrick con su 2001 Odisea En El espacio, muestras de artistas que están a uno o más pasos a nivel intelectual del resto de los mortales, lo cierto es que en la sociedad existen dos cosas que parecen no encontrar tolerancia, los que se quedan atrás y los que están más adelante.   
        
El festival de Venecia ha servido como catalizador para mostrar las reacciones divididas que ha sufrido la nueva propuesta de Darren Aronofsky (Réquiem por un sueño, El Luchador, El Cisne Negro), la mitad de la audiencia la aplaudió y la ovaciono, la otra mitad se definió por el abucheo, los que estamos en el grupo que la ovaciona sabemos que solo el tiempo se encargara de colocar al autor y su obra en el sitial que merecen, los que hoy la abuchean serán olvidados y muy posiblemente en el futuro no les quedara otra que reconocer el calibre inequívoco de esta propuesta valiente, sincera y sin concesiones del señor Aronofsky, quien solo podrá encontrar resistencia en el futuro de un escaso grupo de devotos religiosos, que de paso son excelentemente bien retratados en la cinta, tal vez de allí su furia.

Mother es una película que tiene varias lecturas, y lo interesante es que tendrá diferentes interpretaciones por parte del público, aunque su autor ya haya dicho o asomado luces de donde vienen los tiros, pero precisamente esa aura de misterio y su abierta predisposición a las interpretaciones, harán de esta propuesta llena de metáforas un clásico instantáneo que ira creciendo conforme vengan sus futuros visionados.
La cinta en un nivel funciona perfectamente como un thriller psicológico que recuerda en algunos pasajes al Bebe De Rosemary de Polanski, simplemente tenemos a una pareja conformada por Jennifer Lawrence (quien da aquí su mejor actuación) y Javier Bardem como un matrimonio que vive solo en una casa de pradera en remodelación, el esposo es un escritor que atraviesa un bloqueo creativo, su esposa está encargada ella misma de la reconstrucción pieza por pieza de la casa previamente consumida por las llamas, esta aparente tranquilidad es quebrantada por la inesperada visita de dos extraños: Michelle Pfeiffer y Ed Harris, esta visita da pie a una serie de eventos que desembocaran en una total invasión masiva del sagrado hogar, a lo largo de la trama esta invasión llega a alarmantes niveles los cuales se direccionan a un clímax altamente violento, angustiante y enormemente surrealista.




Aronofsky arma un espectacular thriller con una sola locación más una inquietante cámara que se sustenta de primeros planos, sobre todo del rostro de Jennifer Lawrence, quien es el objeto en donde recae todo el sufrimiento y el horror que conlleva la destrucción paulatina e indetenible de su hogar, es precisamente hacia el ultimo de este desenfrenado tramo y en su conclusión en donde el espectador se torna más confuso, si sobre todo a percibido hasta ese momento la historia como una cinta común de terror y suspenso, lo cual por supuesto no lo es, la propuesta está sustentada en una serie de metáforas bíblicas y todos los personajes son alegóricos o referenciales, solo comprendiendo la metáfora que desea imprimirnos Aronofsky nos podemos acercar al universo caótico y decadente que tenía en mente el director a la hora de escribir el guiòn y luego darle vida a través del metraje, de allí es entendible la división que produce en los espectadores esta obra rompedora de esquemas en aquellos que logran descifrar o acercarse a los códigos alegóricos insertados y contraponerlos con nuestra actual realidad.
Entre los diversos tópicos espinosos que aborda Aronofsky en Madre encontramos:  
- La sobrepoblación mundial
- La emigración
- La destrucción ecológica del planeta
- El fanatismo religioso
- El culto a la celebridad
- La violencia como forma de solución
- La pérdida de la individualidad en pos del populismo
- Las motivaciones del Dios todopoderoso

Con este abanico de metamensajes que manda Aronofsky arropados en un manto bíblico, no es de extrañar que ha muchos el director les haya metido el dedo en la llaga y de allí su natural reacción negativa ante la insolente e irreverente postura del realizador, al final esto no menoscaba su obra, si no la hará crecer mucho más. La valía de esta Madre en la conciencia artística tal vez no será reconocida de inmediato, pero no se puede negar el efecto de una cinta de esta envergadura, la cual se queda clavada en el inconsciente y puede que permanezca allí por días, que es donde subyace el verdadero poder del séptimo arte.   

VALORACION 10/10